Aaron y su familia hicieron que Cusco se sintiera como un hogar lejos de casa. Desde nuestras conversaciones iniciales hasta la partida, toda la experiencia me hizo sentir como si hubiera recibido mucho más de lo que pagué: la conexión humana genuina que es difícil de cuantificar.
Aaron respondió increíblemente rápido y él y su familia hicieron que llegar a Machu Picchu fuera una experiencia realmente perfecta. Toda la excursión estuvo excepcionalmente bien coordinada, con un miembro de su familia presente en cada paso del camino.
Más allá de la logística, Aaron y su familia fueron cálidos, acogedores y realmente se esforzaron por garantizar que tuviéramos una gran experiencia. Sabían muchísimo sobre Cusco, Machu Picchu y los alrededores, y aprendimos muchísimo durante el tiempo que pasamos con ellos.
Si quieres eliminar el estrés y la incertidumbre de planificar una visita a Machu Picchu, ¡recomendaría de todo corazón a Aaron y a su familia!